EL RITMO
EL RITMO, FLUÍDEZ,
SONORIDAD, ESPACIOS, PAUSAS, SILENCIOS….
No existe nada sin ritmo sobre la tierra.
Nada ni nadie tiene vida sin corazón, salvo la mesa…pero si
en la mesa escribí el nombre de mi hijo, pues ya está el corazón palpitando en
la hoja, en el lápiz, en la mesa….
LA FLUÍDEZ
Crear o reproducir
ideas, es la creación.
Cuando nos encontramos con una amiga que hace tiempo no
veíamos, nos largamos a hablar con una rapidez y sin tartamudear para contarles
todos los pormenores de nuestros últimos acontecimientos. Nadie nos enseña nos vamos por un río
tranquilamente o velozmente, en el camino le ponemos de nuestra cosecha o
nuestra imaginación, recuerdos, y anécdotas, emoción, sueño y toda idea que se
nos pase por la mente. A veces bien
pronunciado otras nos damos de chancacazos.
Debemos leer mucho.
Pensar mucho.
Esforzarnos por reflexionar sobre todo, sobre nuestras
ideas, nuestros sueños, nuestras experiencias, sobre lo que se nos ocurra.
Ejemplo:
Tumbada, temblorosa, sobre el colchón,
colgué el teléfono.
Las
pelusas -colmadas, orgullosas- reconquistaron
cuanto les robé.
La luz empujaba sus partículas contra mis ojos: punzantes
como el granizo, imitando en su choque a los aplausos.
Producir, expresar y
relacionar palabras, la sintaxis.
Intentemos leer y buscar palabras en el diccionario, en la
conversación diaria, en la televisión, en nuestra mente, en los libros. De todas maneras en la conversación hay harto
arsenal de palabras para usar en la hechura del poema.
Ejemplo: Hay dos caminos en mi vida...
Hay dos caminos en mi
vida. Siempre
los hubo. En cada uno
hallé un ánfora
con el agua hasta los
bordes. De las dos
aguas he bebido hasta
saciarme. Mas
ahora, he llegado al
final de cada trecho
y las aguas han sido
consumidas.
Me coloco el peplo y
te escojo a ti, vida,
como tercer camino.
Mía Gallegos
Conocer el significado
de las palabras, a esto los
estudiosos le llama semántica.
Tratar de aprender vocabulario, pero insisto en la vida
diaria hay harto material.
Ejemplo:
Rememoras como un tetrapléjico cada una de las noches que
has amado.
Como animal recuerdas
el sabor, el olor con que fuiste saciado
y luego recuerdas a la
muerte lamer tu boca con sus gélidos labios.
Malú Urriola